El concepto de desarrollo es antropológico, no existe fuera de la cultura humana, y por lo tanto se diferencia del concepto de evolución natural.
El desarrollo es voluntario, debe existir la voluntad de desarrollarse. Aunque
como seres sociales que somos los humanos, puede que en el grupo sólo exista
esta voluntad en uno, o en unos pocos, mientras el resto del grupo simplemente sigue la inercia de los cambios sin saber, o sin poder, actuar sobre ellos.
El desarrollo personal y el desarrollo social son los dos extremos pendulares que se retroalimentan a lo largo de la historia, como una gran espiral, pasando del crecimiento en conciencia de las tribus prehistóricas al desarrollo
social de las primeras ciudades, o del desarrollo personal ejemplificado en el
humanismo renacentista que más tarde daría pié al desarrollo social de las repúblicas y las democracias parlamentarias.
Estos «escalones» en el desarrollo que ha ido experimentando la sociedad:
aboliendo la esclavitud, aportando la escuela normal para todos los niños,
etc… se corresponden a grados de consciencia del colectivo humano: es decir
hay países donde aún es «legal» la pena de muerte. Podemos entenderlo como
regiones sociales donde el colectivo aún no ha madurado su consciencia sobre
la vida y la muerte, sobre el delito y la ignorancia, (aún no leyeron a Socrates…). Pero hay muchos países donde ya hace tiempo que esta cuestión está
clara para la gran mayoría de ciudadanos. Este es uno más de los ejemplos entre desarrollo personal y desarrollo social, la toma de consciencia personal desemboca con el tiempo en la toma de consciencia colectiva.
Es más, sea cual sea el nivel de desarrollo personal en el que nos encontramos cada uno individualmente somos capaces de entender los grados inferiores aunque difícilmente los superiores, y sólo con la voluntad de mantener la
mente abierta somos capaces de confiar en la realidad de estos niveles superiores de consciencia. No estoy hablando de nada místico o espiritual (¿o si?),
simplemente me refiero a cuantas veces nos hemos encontrado con actitudes
deplorables ensuciando la naturaleza con botelleros de agua, con cigarrillos o
con ramas rotas gratuitamente por gente igual a nosotros, pero incapaces de
entender el mensaje del respeto a la naturaleza que cada día recibimos por la
televisión, en la prensa o en la escuela
En cualquier sociedad se encuentran todos los tipos mezclados en diferentes proporciones, y sólo cuando una masa crítica es capaz de establecerse
como catalizador de un cambio éste aparece. Sin embargo el «desarrollo» definido desde occidente choca frontal mente con la armonía de la vida en las tribus tropicales, en las islas del sur del pacífico, en lo que nos queda de los
nativos americanos… ¿de qué sirve entonces tener un concepto «desarrollo» si
no es aplicable a todas las formas de la especie humana?

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